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En Centroamerica todavía se planifica cultivos a partir de pronósticos climáticos rurales
January 10, 2012 por Pacto por la Vida
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Por Michelle Soto para Nacion.com (adaptación) Foto: nacion.com
Las conocen popularmente como pintas de verano o cabañuelas. Se tratan de las caracterísitcas climatológicas que se presentan en durantes los primeros días de Enero y que en otros tiempos servían como guías para la agricultura rural en muchos países de Centroamerica, en México y España.
Durante primeros días de enero, el agricultor tomaba nota de la temperatura y el viento para prever cómo se comportaría el clima por el resto del año y así planificar el período de siembra de productos como café, tomate y frijol, entre otros cultivos.
Las llamadas pintas y repintas(el segundo periodo de 12 días) son legado de la cultura popular devienen de la tradición agraria.
“De la observación del cielo deviene la posibilidad de prevenir en función de las cosechas. Es conocimiento empírico reforzado por la práctica”, comentó Dionisio Cabal en la nota publicada en el diario La Nación, investigador de la cultura popular costarricense.
¿Cómo funcionan las Pintas?
Estas formas populares de pronóstico del tiempo guardan similitudes entre los países. Una de ellas es la asignación de los meses a los días de enero. Del 1 al 12 es ascendente (enero a diciembre) y del 13 al 24 es descendente (diciembre a enero).
Después del 25 y hasta el 30 se le asigna medio día a cada mes; por ejemplo: el día 25, enero corresponde a la mañana y febrero a la tarde. Además, el 31 se hace lo mismo, pero cada dos horas.
Según Cabal, las pintas se derivan de la observación del cielo durante las horas diurnas y se dan al principio del verano
Mientras que en México y Centroamérica las pintas y cabañuelas se dan en enero, este pronóstico en España se hace los primeros 24 días de agosto.
En México, como en Centroamerica sucede lo mismo. Un estudio realizado por Moisés Cruz López, de la Universidad Intercultural del Estado de México, publicado en la revista académica Ra Ximhai, se abocó a conocer la relación entre meteorología, ritual y labor agrícola.
Para ello, el investigador estudió las cabañuelas y así se dio cuenta de que, debido al cambio climático, se vive un desfase entre la fiesta ritual, el acontecimiento meteorológico y el momento biológico de la planta, lo cual incide en las cosechas y, por tanto, en la economía.
¿De dónde vienen?
Según un artículo publicado en 1945 en el desaparecido periódico La Nación (México), las cabañuelas vienen de los mayas.
Ellos las denominaban “chac-chac” y consistían en la observación del cielo durante los primeros 18 días del año.
Sin embargo, no todos concuerdan y otros adjudican su origen a los españoles.
“La vocación agraria en función de determinados climas y ciclos del agua era un elemento ya desarrollado en España para la época en que se dio el descubrimiento”, manifestó Cabal.
Asimismo, las pintas y cabañuelas se han relacionado también con tradiciones de las culturas babilónica e india.
